martes, 17 de diciembre de 2013

La mujer en el Movimiento de Resistencia

Con la reforma en marcha, se va a ir desarrollando y ampliando un nuevo movimiento de resistencia, cuya base va a ser la combinación de la lucha política de la clase obrera y de las masas y las acciones guerrilleras. En este nuevo movimiento, al margen y en contra de la reforma, la mujer va a tener una amplia participación, que se irá haciendo más consciente y activa a medida que se vaya agudizando la crisis económica, política y social del régimen fascista de los monopolios ya medida, por tanto, que se vaya desenmascarando la verdadera esencia de la reforma y se vayan desvaneciendo las ilusiones que ésta pudo generar en los primeros momentos.

Los primeros años estuvieron marcados, sin duda, por una importante oleada de luchas revolucionarias en las que se exigía un verdadero cambio y verdaderas soluciones a los problemas de todo tipo que acuciaban a la sociedad. y van a ser las mujeres de la clase obrera, como parte integrante del proletariado, quienes, una vez más, estén a la vanguardia y protagonicen las más importantes luchas. Así, por ejemplo, en 1977, las obreras de la fábrica textil Induyco (Madrid) realizan una importante huelga con la que mantienen en jaque, durante varios meses, a patrones y policías con manifestaciones casi diarias y formación de piquetes a la entrada del Corte Inglés; con su actitud de resistencia, consiguen la solidaridad del pueblo y el boicot a las compras en esta empresa. Las obreras de Intelsa, de Triumph Internacional, de Artiach, de la industria conservera o textil y de otras muchas fábricas, imposibles de enumerar, protagonizan también importantes huelgas en esos años y sus luchas se convierten en un ejemplo de combatividad, organización y conciencia de clase. Siguiendo este ejemplo, desde hace años también, hay una importante participación femenina en la lucha política contra el sistema de opresión y explotación que padecen las masas trabajadoras.

La lucha contra la represión y la tortura, contra las leyes antiterroristas y las cárceles de exterminio,contra la OTAN y las bases militares, por la amnistía y la libertad de expresión, por los derechos de las nacionalidades oprimidas, contra el paro, etc., ha contado siempre con una importante participación femenina y, de hecho, su porcentaje, en los movimientos de masas creados en torno a estos problemas es muy elevado, lo mismo que en el movimiento estudiantil, en la lucha de los jóvenes por sus problemas específicos o en la de los intelectuales y profesionales progresistas. Algunas de estas mujeres han dado su vida en la consecución de estos objetivos; basta recordar a Mari Luz Nájera -asesinada en 1.977 en una manifestación por la amnistía, a Yolanda González -asesinada por las bandas parapoliciales-, a Gladys del Estal -asesinada por la policía en una manifestación antinuclear-, a Normi Mentxaka, etc.

Pero, sin duda, donde la presencia de la mujer ha sido verdaderamente masiva en estos años, ha sido en la lucha que se desarrolla en los barrios: por una vivienda digna, por el mejoramiento de los servicios públicos, por la falta de agua, de colegios, de ambulatorios, contra la subida de los impuestos, por la construcción de parques y señalizaciones en la carretera... En lo barrios populares, son las amas de casa quienes están sufriendo todos los días las nefastas consecuencias de la política que llevan a cabo en todos los terrenos los oligarcas y sus gobernantes; son ellas las que tienen que enfrentarse, en cada momento, a la realidad de su vivienda que se empieza a resquebrajar a los pocos años de comprarla, a la falta de colegios donde enviar a sus hijos o a la carestía, cada vez mayor, de los artículos de primera necesidad: agua, luz,colegios, etc., etc. Por eso, estos problemas han impulsado ya a una gran mayoría a participar activa y decididamente, en la lucha ya emplear, con frecuencia, métodos radícales: manifestaciones, barricadas, cortes de tráfico y todo tipo de acciones que, en muchos casos, han acabado convertidas en verdaderas batallas campales y en enfrentamientos con las fuerzas represivas. En los barrios y en los pueblos, estas mujeres -siguiendo el ejemplo de todos los trabajadores- han ido imponiendo, a lo largo de estos años, la desobediencia civil, extendiendo este método de lucha de una a otra punta del país: barrios y pueblos enteros se han organizado y se han negado a pagar los impuestos, la luz, el agua, los transportes, han ocupado viviendas vacías, etc.

Dentro de este panorama general, es preciso detenerse especialmente en los últimos años de gobierno socialfascista, ya que podemos decir que, bajo el mandato de los señoritos andaluces, el Movimiento Político de Resistencia ha tomado tintes aún más radicales y se encuentra abiertamente enfrentado al Estado fascista de los monopolios.Las mujeres, como parte de ese nuevo movimiento, han jugado un importante papel en este proceso.

En esta etapa de agravamiento de la crisis económica y el paro -que se han cebado especialmente con las mujeres obreras-, junto a las luchas en que se reivindican mejorasen los salarios y en las condiciones de trabajo, cada vez adquiere mayor importancia la lucha por la defensa del puesto de trabajo para aquellas mujeres que aún lo conservan y su conquista para esa inmensa mayoría que no lo tiene. Nuevamente, las obreras de Artiach, Rodyalc, Standard, Regojo... y de talleres y empresas pequeñas, protagonizan destacadas luchas, que son una constante denuncia de la política económica que está aplicando el PSOE.

Entre ellas, hay que destacar las de las jornaleras andaluzas de Bornos, Puerto Serrano,Espera y otros pueblos de la zona que, en 1984-85, encabezaron las primeras luchas de las mujeres del campo por la conquista de su derecho a un puesto de trabajo. Durante más de un año, las jornaleras andaluzas han venido enfrentándose con todos los medios a su alcance y realizando acciones de todo tipo: encierros,manifestaciones,enfrentamientos con la policía, ocupaciones de fincas, etc. para ser incluidas en los Fondos de Empleo Comunitario -se lo niegan por ser mujeres-. La miseria en que viven les ha hecho comprender la necesidad de incorporarse al trabajo y, una vez que han abierto los ojos, ya no quieren volver a cerrarlos. Saben que su puesto no está en la casa,sino en la calle luchando junto a sus compañeros, a quienes han hecho comprender que sus reivindicaciones son justas, que el conseguirlas va en beneficio de todos los trabajadores y que luchando juntos, hombres y mujeres, es como mejor se puede hacer frente al enemigo común. Ellas mismas han explicado así sus objetivos:

No se trata de repartirnos la limosna del Empleo Comunitario, sino de reclamar el trabajo que los señoritos nos niegan tanto a nuestros compañeros jornaleros como a nosotras... Nos dan una miseria, pero no pedimos que nos suban más. Lo que queremos es trabajo...Una mujer trabajando es más libre y no tiene que esperar en casa a que el marido o los hijos traigan el dinero... Al principio, los hombres no nos apoyaban; ellos trabajaban, pero de nosotras no se sabía nada, ahora cada vez vienen más y nos apoyan, vienen alas asambleas y saben que nuestra lucha es también la de ellos.

La puesta en marcha de las reconversiones salvajes y la mayor agravación de la miseria de nuestro pueblo ha sido, sin duda, el motor que ha impulsado, en los últimos años, a la incorporación de numerosas mujeres a las luchas más importantes que está desarrollando la clase obrera en España: la lucha contra la reconversión. Este hecho es muy importante, ya que ha conseguido arrastrar a la lucha a sectores de mujeres, amas de casa en su mayoría, para quienes la vida transcurre en los estrechos marcos del hogar; la reconversión les afecta directamente, ya que pone en peligro su supervivencia y la de su familia; por eso, estas mujeres han sido capaces de salir a la calle, de enfrentarse a la policía y de utilizar, los métodos más radicales. Las mujeres de los obreros de Sagunto, Euskalduna, Astano, Ascón, de los Astilleros de Gijón, Nervacero,Magefesa, de los mineros de Río Tinto (Huelva), etc. han participado en las asambleas,han dado en todo momento su opinión de cómo extender la lucha a todos los barrios para explicar las consecuencias de la reconversión y conseguir la solidaridad de todos los sectores, directa o indirectamente, afectados por la crisis; ellas mismas, en el curso de la lucha, han puesto en práctica diversas formas de desobediencia civil y de resistencia activa, ocupando las factorías, encabezando las manifestaciones de obreros y el llamamiento a todo el pueblo para unirse a la lucha contra la reconversión, formando piquetes de extensión y de cierre de comercios, etc., etc. Esta participación de las mujeres -aunque hay quien dice lo contrario no es sólo en apoyo de sus compañeros,sino que supone un enfrentamiento directo con la política económica del gobierno y es la expresión del grado de comprensión y conciencia de su situación y de cómo combatirla. Una mujer que participó en la lucha de Euskalduna analiza así su propia experiencia:

A las mujeres que hemos participado en esta lucha no se nos va a olvidar tan fácilmente; muchas hemos salido del atolladero de la cocina y la lavadora, nos hemos sentido vivas y nunca nos habíamos sentido tan útiles; yo pensaba que sólo servía para fregar, para lavar la ropa y atender a mis hijos, ahora pienso que puedo jugar un papel importante en la sociedad.

La reciente lucha de los mineros de Río Tinto es otra muestra viva de lo que decimos. Las mujeres de los mineros formaron una coordinadora para discutir las acciones a realizar y se han lanzado a la calle, tras decidirlo en asamblea, para bloquear la producción minera de plata y oro, con el fin de obligar a la empresa a negociar con los trabajadores el futuro de la mina. También han sido ellas las que han decidido quién podía entrar o salir de la mina. En unas declaraciones a la revista Área Crítica, una de estas mujeres decía:

Estamos aquí día y noche y no permitimos que entren camiones llevando material como gasoil, cal, cianuro, ácido, maquinarias, grúas o cualquier otra cosa que sea imprescindible para que sigan sacando oro y plata que es lo único que les interesa... Cuando comenzaron los problemas con la empresa formamos una coordinadora de mujeres para decidir por nosotras mismas lo que teníamos que hacer. Al principio costó un poco convencer a las más tímidas de que esto era tan importante como cuidar de la casa y preparar la comida al marido y a los hijos. Aquí hay una realidad de la mujer que lucha.

Con el PSOE, junto a la lucha contra la reconversión y el aumento del paro, se ha incrementado, también. la lucha por la amnistía, contra la tortura y las leyes represivas,contra la OTAN, las bases militares y la política armamentista, por las libertades políticas y la autodeterminación de las nacionalidades, por unas mejores condiciones de vida en los barrios populares, etc., pues el gobierno socialfascista ha agravado, aún mucho más, todos estos problemas convirtiéndose, de hecho, en el más firme y seguro defensor de los intereses de los monopolios españoles. El aspecto más significativo de todas estas luchas es, sin duda, la conjunción de intereses de los distintos sectores y la comprensión, cada vez mayor, por parte de las masas obreras y populares de que la conquista de cada una de estas reivindicaciones va unida a la conquista del resto. Hoy,ya es habitual que, en cada manifestación y acto de protesta, las consignas contra el paro y la reconversión se unan a las consignas contra la OTAN y las bases militares, o por la amnistía y contra la tortura. La participación femenina en todos estos frentes ha sido asimismo muy importante.

Por otra parte, las mujeres también han jugado un papel destacado en las organizaciones de vanguardia, denotando el alto grado de conciencia y compromiso político adquiridos en estos años por la mujer. Tanto en las organizaciones políticas como en las armadas,la militancia femenina está situada en torno al 25 por cien, cifra muy importante si se tiene en cuenta el atraso secular que siempre ha arrastrado la mujer en España. Esta militancia es una militancia activa, pues, en estas organizaciones, la mujer no está relegada a un segundo plano sino que tiene el mismo grado de responsabilidad que cualquier otro compañero, dependiendo únicamente de su grado de compromiso libremente adquirido y de la claridad política e ideológica y de su firmeza revolucionaria. En los últimos años, en el curso de su actividad revolucionaria, cuatro mujeres -militantes del PCE(r) o de los GRAPO y de ETA(m)- han sido asesinadas por las fuerzas represivas: Carmen López Sánchez, Dolores Castro Sea, Josefa JiménezMiren Bakarne Arzallus.
Su entrega a la causa de la libertad y el socialismo es el mejor ejemplo de la continuidad y el compromiso de las mujeres de nuestros pueblos con la lucha revolucionaria, y constituyen la más firme bandera y el mejor patrimonio para todas las demás mujeres que encaminan sus pasos en ella.

La incorporación, cada vez mayor, de mujeres de los distintos sectores populares a la lucha contra el régimen es un claro exponente del fracaso de la reforma y del total resquebrajamiento de las ilusiones en un cambio que ha permanecido intacto. Y es, a la vez, un fiel exponente de que lo mismo que en los hombres, en las mujeres del pueblo se ha producido un salto cualitativo en su conciencia. Hoy, las mujeres ya no luchan por arrebatar talo cual reforma, esta o aquella parcela de libertad. Después de 11 años de reforma, para las mujeres está más que demostrado que en este sistema ya no hay nada que reformar, que todo el edificio está podrido y que la conquista de cualquier mínima reivindicación supone, antes que nada, acabar de raíz con el régimen de explotación yo presión capitalista, que no hace sino agravar todas y cada una de las contradicciones dela sociedad española. Por eso hoy, las mujeres, aliado de los hombres trabajadores,dirigen su lucha, abierta y frontalmente, contra el régimen de los monopolios y el Estado policiaco fascista que lo sustenta y encaminan sus pasos hacia la revolución socialista.


"La mujer en el camino de su emancipación"
  Carmen Jimenez Castro